40º a la sombra y desde mi hamaca veo como una persona “camina” sobre las aguas…

_”¿Es real lo que veo?,  o ¿me habrá dado un golpe de calor?”

¡Nada de eso! Se trata del Paddle Surf (también llamado SUP o Stand Up Paddle), que en los últimos años ha venido pisando fuerte para quedarse.

Pero este deporte no es nuevo si no que nació en Hawaii a mediados de los años 50.

¿Qué hay más allá de los chapuzones y las risas aseguradas? (¡atención, spoiler! Nos vamos a poner algo técnicos…)

 

A diferencia del antiguo lema de “sin sufrimiento, no hay beneficios”,  te proponemos el nuestro: “Sin dolor, todos ganamos”. Y es que pocos deportes proporcionan una mejora física de manera tan rápida y sobre todo, en los que se trabaje a la vez todo el cuerpo como en el Paddle Surf.

“With no pain, we gain” (desmontando mitos)

La propulsión del SUP se efectúa con la remada (cuya técnica se divide en tres fases: alcance, tirón y recuperación), la cual exige un gran trabajo muscular centrado principalmente en el tren superior del cuerpo. En ella, la fuerza es generada por los pectorales, la musculatura del hombro (rotadores y deltoides) y los músculos de la parte superior de la espalda, así como el dorsal ancho.

Por otro lado, es fundamental la actuación de los músculos anti-rotacionales del tronco, el “core” o núcleo tan trabajado en Pilates y otras disciplinas como el Yoga, que nos dan estabilidad y evitan que la tabla se gire cada vez que traccionamos con el remo. Un artículo reciente demuestra que ese trabajo en superficies inestables en el agua pueden traducirse en una mejora de la estabilidad en las actividades del día a día incluso en personas mayores.

¡Pero no sólo se trabaja la parte superior del cuerpo! Las piernas, con los músculos anti-gravitacionales, sobre todo el cuádriceps (ese músculo que te “arde” cuando haces sentadillas), trabajaran constantemente para mantenernos de pie guardando el equilibrio.

Es decir, desde que nos subimos a la tabla y nuestros pies entran en contacto con ella hasta que nos bajemos, todo nuestro organismo (huesos, músculos, fascias, piel…) trabaja en equipo buscando estabilidad global y transmitiendo fuerza y equilibrio. Es de los trabajos físicos más completos que existen.

Es una actividad que se puede realizar de manera mantenida en el tiempo, pero que a la vez exige explosividad. Por eso que mejora la condición física tanto a nivel aeróbico como anaeróbico. El hecho de realizar este deporte en el medio natural, al que hay que adaptarse según las condiciones de cada momento, implica una mayor respuesta física, como muestra el siguiente artículo

“Mens sana in corpore sano”

Menos conocidos son los efectos psicológicos del deporte y del Stand Up Paddle  en concreto. Un estudio en el que se practicó durante 6 semanas, 3 sesiones a la semana de 1h mostraba un incremento de la calidad de vida de los participantes cercana al 20%, refiriendo mejoras no sólo a nivel psicológico si no también de relaciones sociales y en su entorno.

Y si te pones “zen”:

Si a estos efectos que te hemos contado del Paddle Surf le sumas los beneficios de una disciplina milenaria como es el Yoga… ¡Paddle Surf+Yoga=SUP Yoga!

Meditar en entornos naturales a los que no accederías de otra manera, poner a prueba tu estabilidad, tu coraje y tu capacidad de concentración sobre el agua. Estas son algunas de las vivencias que podemos compartir contigo.

 

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En El viaje de Kawama ofrecemos distintas experiencias que incluyen entre otras actividades el Paddle Surf

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